sábado, 6 de noviembre de 2010

Después de 10 años ¡cambiará mi vida!


Hace muchos años (casi 10) estuve realizando tareas de programación en un colegio privado.

Trabajaba 4 horas, pero ganaba más que en mi(ex) trabajo público (donde hacía 6 horas)

Era tremendo negocio, trabajé el 1er mes y lo cobré sin problemas, cuando estaba terminando el 2do mes la institución quebró y pasé a ser uno de los tantos que quedó en el aire con lo que se nos adeudaba.

Si bien el dólar en esa época era bastante fluctuante, digamos que me quedaron debiendo más o menos unos U$S 350.

Meses después los empleados entablaron una demanda y gentilmente me invitaron a ser parte del trámite.


Asistí al juzgado y estuve esperando más o menos unas 5 horas. Todos apretados, todos enojados, todos quejándose, un precioso ambiente realmente!

Finalmente llegué hasta la persona que nos hacía firmar el papeleo.

-"¿Tu nombre?" (le preguntó a la señora de adelante)
- "García, María",
- "Mmm, ok, firme acá"

-"¿Tu nombre?" (me preguntó)
-"Cosario, kualquier"
-"Mmm, no, no estás en la lista!"

¿Lo qué? me comí 5 horas al santo botón! Bueno resumiendo, luego de pedidos de explicaciones y demás llegué a la conclusión de que todo estaba perdido.

Saltando ahora hasta el presente, hace unos días mi señora me comentó que alguién había llamado por un tema asociado a este colegio.

Surgían 3 posibilidades:
1) Una excompañera que quería que le devolviera 7 pesos (que me había prestado en aquella época; para comprar un alfajor)

2) Están haciendo un documental sobre los nabos que quedan clavados cuando quiebra una empresa.

3) Por un milagro de la naturaleza iba a recibir algún dinero de aquella vieja deuda.

Increíblemente, la opción 3 es de la que estamos hablando.

Llamé al número que me dio mi señora y resultó ser el teléfono de un abogado.
Me atendió una secretaría y fue notoria la emoción de la mujer. Y no es una forma de decir, pude sentir su alegría y alivio cuando escuchó mi nombre.

Ahí me explicaron que debido a que una jueza curiosamente me incluyó en una sentencia (aunque yo no estaba incluido en la demanda original), cuando se venda un inmueble cerca de fin de este año (asociado al colegio) yo ganaré ... unos 400 dólares!

Mi charla con el abogado:
"- ¿Y yo tengo que pagar algo?" (pregunté)
"- No, no tenes que pagar nada, solamente hay que deducir el 20% + Iva, que es lo que me corresponde a mí" (dijo el boga)

Bueno, pasaron dos días y fui a firmar el trámite, ahí le pedí que me explicara un poco más y me comentó que se iba a vender un inmueble por un costo de 1.350.000 dólares y que mi ganancia sería el prorrateo de lo que me debían a mi, de acuerdo al total de lo adeudado a los empleados.

Por regla de 3
U$S 400 * 100% / U$S 1.350.000 = 0.03%

O sea que debido a mi 0.03 %, estaba trancado todo el trámite!
AHORA ENTIENDO LA EMOCION DE LA SECRETARIA Y DEL ABOGADO !!

Bueno, finalmente ya con todos los números a la vista, y por si alguno no ha notado nada llamativo, terminaré el post con una pregunta de múltiple choice:

Pregunta: ¿Quién dijo la frase que titula este post?
("Después de 10 años ¡cambiará mi vida!")

a) ¿La dueña de los 7 pesos?, la cual seguramente vuelva a ver y tendré que devolverle por lo menos ... $10

b) ¿Yo mismo? ¿el afortunado que va a lograr obtener U$S 302,4? (gracias a que debo restar U$S 97.6 para el abogado)


c) ¡¿El amable abogado que se va a llevar U$S 270.000 libres de impuestos?!



Simplemente como una pista para que descubran la respuesta, les diré que creo firmemente que me equivoqué de profesión
...
...
¿Cuantos años son en la facultad de derecho?

2 comentarios:

p2p dijo...

jajajja...mortal!! yo ni iba, los dejaba clavados a todos, todavia te quiere cobrar un 20%!

Frank dijo...

Dentro de 10 años te llamo para hacer un asadito entonces! jjeeje
Bye! Felices Fiestas!